Tranvías, funiculares y elevadores
Aunque se pensó que les había llegado la hora del relevo, lo cierto es se han conservado en algunas líneas los antiguos y nostálgicos eléctricos, que se van abriendo paso entre chirridos por las estrechas callejuelas de los barrios más antiguos y que, junto a los funiculares y elevadores, confieren una nota de color y tipismo a la ciudad.
El visitante puede disfrutar de estos viejos cacharros especialmente en las zonas más turísticas, aunque hay que tomar precauciones pues en los mismos abundan los amigos de lo ajeno.
